"Enviame una propuesta." Estas palabras son capaces de desestabilizar a la mayoría de las agencias, las cuales se esfuerzan en crear un documento completo, detallado y perspicaz donde describen lo que pueden hacer por el cliente, cómo pueden hacerlo y el coste que acarreará. El problema radica en que muchas agencias consideran que la propuesta es la primera fase del proceso de ventas cuando, en realidad, debería ser uno de los últimos pasos.